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Hoy empieza la Maratón de Cali. Un evento que hace cuatro años era puro cuento y que generaba escepticismo. Hoy, se ha ganado el respeto y se ha metido en la fibra de los caleños. No es una simple carrera como muchos piensan aún, es un proyecto ciudadano de carácter social de gran proyección para Cali, en muchos aspectos.
Es un certamen aglutinador de masas, democrático en todo el sentido social, que reúne en la calle y en espacios cerrados, ciudadanos de todos los estratos y edades, con un mensaje sano, abandonar el sedentarismo en pos de la calidad de vida del individuo y de la colectividad.
La concentración de actividades bajo el techo de la Maratón es muy diversa desde hoy hasta el domingo. Un simposio de la salud de tres días gratuito, para reflexionar sobre la necesidad de la actividad física y la práctica deportiva como política prioritaria de salud pública en Cali. Una urbe denominada como la Capital Deportiva de América, pero que no ha ejercido como tal.
Esas jornadas saludables reúnen expertos nacionales para hablar de temas tan relevantes como el impacto epidemiológico del sedentarismo y en especial en los niños caleños, los cuales sufren de un mal moderno, la obesidad, por culpa de la comida chatarra y la falta de ejercicio. La primera Mujer de Medellín, la siquiatra Lucrecia Ramírez, llega con un discurso elaborado para combatir la anorexia entre las jóvenes, el cual ha lanzado como campaña en su ciudad, bajo el título sugerente ‘De mediterráneas, indígenas y negras no sale nadie parecido a Claudia Schiffer’.
Si seguimos con los eventos, tenemos que estos mismos tres días, en forma paralela la Maratón se toma el Hotel Intercontinental con Expodeporte y Figura. Una vitrina comercial dedicada al mundo del deporte y al cuidado de la salud y la figura, abierta al público caleño. El mensaje, aparte de los fines comerciales con las diversas marcas expositoras que participan en la feria, es impactar en forma positiva a las nuevas generaciones, a través de una programación que comprende exhibiciones deportivas para aprender las bases de taekwondo, esgrima o tenis por ejemplo, con las niñas de un programa social en Aguablanca que les brinda otro panorama diferente a su entorno.
Y están las carreras en sí mismas, cinco pruebas que se correrán y patinarán el domingo en la tarde, y que reúnen en el escenario deportivo más barato y menos exigente para una comunidad como es la calle, a 18 participantes y miles de espectadores. Pruebas para adultos y deportistas natos, hasta la semilla del espíritu del atletismo con la Chiquimaratón para niños hasta los 7 años, que correrán y recibirán su premio: una medalla en la meta.
Allí hay un gran filón económico para la ciudad, gran cantidad de esos corredores son caleños es cierto, pero un número apreciable son visitantes durante el puente, es turismo doméstico nacional que llegan en buses y aviones y lo más sorprendente, maratonistas internacionales. No hablo de los élite, un pequeño grupo de hombres y mujeres de condiciones excepcionales que compiten, sino de delegaciones de Venezuela, Ecuador, México y Brasil que estarán visitándonos por cuenta de la Maratón, viajeros aficionados a las maratones que destinan su tiempo de ocio y su dinero para venir a Cali a hacer turismo deportivo. La oportunidad es inmensa y diferente, ese es el mensaje de la Maratón.