Campana. Álvaro Burgos Palacios, Junio 25 de 2002
La alegría de correr la Media Maratón
Cuando estuvo en uso leer 'Memorias de Adriano', también caí en la moda y repasé el mundo romano de la mano de la señora Yourcenar. Hallé que la autora coloca en labios del emperador unas palabras inquietantes para señalar el drama del paso de tiempo en los cuerpos. "Ya no puedo correr", fue la queja del esplendoroso hijo de Trajano. Con ésta, anuncia una limitación turbadora en quien poseía todo el poder del mundo en elSiglo II de esta era. El emperador había luchado contra los bárbaros, amaba las artes y las letras y había fomentado la industria. Los caballos, los toros en el Coliseo, la fuerza muscular eran también sus pasiones. No correr significaba clausurar la juventud. Era una forma de morir en vida.
Cuando se observa la ciudad donde vivimos, se anotan muchos problemas que anuncian con convertirse en dramas. Y cuando se advierte la forma como nos ven de lejos, la representación es negativa o mal informada. Pero queda una salida para mejorar esa mala imagen ante el mundo exterior. La vocación deportiva de Cali le ha dado grandes éxitos en ese campo. Los Juegos Panamericanos, en julio y agosto de1971, marcaron un hito. En tiempo reciente, acaba de concluir en el velódromo de Cali una Parada Mundial de Ciclismo. Y se anuncia para el domingo 7 de julio, desde las 2:00 p.m., la partida de la Media Maratón Internacional Ciudad de Cali por la misma ruta de la ciclovía. Magnífico que la ciudad celebre este par de certámenes, con dos semanas de diferencia.
El caso de la Media Maratón Internacional es significativo porque se contará con la presencia de más de 15.000 trotadores. Personas que quieren retrasarle el designio a la edad y hacer que no se pueda dejar de correr sino hasta muy tarde en la vida. Y que, entretanto, se pueda disfrutar de ese milagro que es ir avanzando a pasitrote, los brazos al lado del pecho, la respiración acompasada, el corazón controlado en sus pulsaciones por minuto, los músculos en acción, la piel deliciosamente sudorosa, los ojos clavados en el cielo de una ilusión y el cuerpo respondiendo a la enfática decisión de la voluntad. Una forma de estar vivos.
Las cosas las han pensado en grande. Varios grupos están entrenando desde abril, en especial los sábados, con asesoría médica y atlética. Habrá espacio para cuatro categorías: principiantes, aficionados, avanzados y elite. Y dos recorridos: uno de 21 kilómetros desde la Unidad Deportiva Panamericana, va a la Autopista Suroriental, luego a López y retorna por Las Américas. Y otro de cinco cortos kilómetros, para correr, trotar o caminar, saliendo de la Unidad Deportiva, la 39, la Autopista, la 66 en el sur, la Novena y llegada entre vítores a la misma unidad. Esa es la nuestra. Allí estaremos. Habrá veinte tarimas con presentaciones culturales y artísticas y un espectáculo central de premiación. Bastoneras, mimos, danzas, teatro, bandas de guerra animarán el paso soleado de los atletas.
Se dice que van a reparchar todos los recorridos. En el Inter habrá una Expomaratón, como una vitrina de productos y servicios de las empresas del mundo deportivo. (Para actualizarse en zapatillas, por lo menos).
Esta Media Maratón Internacional de Cali, homenaje a la ciudad en sus 466 de fundada, recuerda al primer periodista muerto en el esfuerzo de llevar una noticia, el soldado Philippides en 490 a.C., que corrió 40 kilómetros desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria del Ejército griego sobre el persa. Murió de fatiga tras dar la noticia. En cambio, medio millón de caleños espectadores estará en la calle ese domingo, con la alegría de buscar salud y amar a la ciudad.
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